“Que vivan los crotos”
“El croto más famoso de la República Argentina anduvo veinticinco años en la vía, durmió miles de noches a la intemperie, viajó en innumerables trenes cargueros por todo el país, trabajó como bracero cuando pudo, se alimentó de fauna silvestre o animales de corral ajeno cuando hizo falta y -gracias a cierta obsesividad en el carácter- recogió una multitud de anécdotas e impresiones a lápiz en viejos cuadernos Laprida. Esos manuscritos fueron posteriormente el esqueleto de un libro que armó el escritor Hugo Nario” (Osvaldo Baigorria, Pampa y la vía, pág. 89, 2024). Nario escribió “Bepo la vida secreta de un linyera” haciéndolo saltar a la fama a José Américo Ghezzi, más conocido como Bepo. Y fue su historia lo que captó la mirada de la estudiante de cine Ana Poliak a principio de los ´80 que culminó en la creación del film narrativo “Que vivan los crotos” .